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Juntas de Acción Comunal más sólidas, territorios mejor preparados: el resultado de Liderazgos que Transforman en seis departamentos.

En 2024 y 2025, la Fundación Amanecer, a través del proyecto Liderazgos que Transforman de Ocensa, desarrolló un proceso de fortalecimiento con las Juntas de Acción Comunal en Casanare, Boyacá, Santander, Córdoba, Sucre y Antioquia.

Aunque el enfoque metodológico fue el mismo en todos los departamentos, el trabajo no fue uniforme ni estandarizado. Se diseñó y ejecutó pensando en el territorio, en sus dinámicas sociales, en sus condiciones organizativas y en los retos propios de cada comunidad. Porque fortalecer una Junta implica comprender su contexto, su historia y su capacidad real de gestión.

El proyecto partió de un diagnóstico estructurado que permitió establecer un Índice de Capacidad Organizacional (ICO) y un Índice de Desempeño Organizacional (IDO). Estos instrumentos ofrecieron una línea base clara para entender cómo estaban las Juntas y hacia dónde orientar el proceso de fortalecimiento. No se trató de intervenir sin contexto, sino de trabajar con información concreta y ajustada a cada realidad.

A partir de allí, se desarrolló formación y acompañamiento en capacidades de autogestión y liderazgo en todas las rutas del proyecto. Este proceso se complementó con formación en planificación territorial y la estructuración de Planes de Desarrollo Comunal Comunitario (PDCC), herramientas que permiten a las Juntas proyectar su trabajo con mayor orden y visión de mediano plazo.

Otro componente clave fue la formalización de la comisión empresarial en las Juntas de Acción Comunal, fortaleciendo su capacidad para estructurar iniciativas con enfoque productivo y sostenible. En esa misma línea, el proyecto incluyó la cofinanciación de proyectos de desarrollo social, productivo y ambiental a través de las Iniciativas Comunitarias que Transforman, así como un Concurso de Capitalización a Emprendimientos Comunitarios Rentables, que impulsó propuestas surgidas desde las propias comunidades.

La estrategia también integró la iniciativa de Buena Vecindad, orientada a fortalecer la relación entre actores del territorio, y el desarrollo de habilidades digitales para mejorar la comunicación, la participación y la gestión en entornos comunitarios. La educación y la formación continua fueron ejes transversales en todo el proceso.

En los seis departamentos, el trabajo se construyó desde el reconocimiento de que cada territorio tiene ritmos y desafíos distintos. Por eso, más que aplicar un modelo rígido, la Fundación Amanecer adaptó su acompañamiento a las condiciones locales, respetando las dinámicas propias de cada Junta y fortaleciendo sus capacidades existentes.

El resultado es un proceso integral que no solo aportó herramientas técnicas, sino que dejó instaladas metodologías, instrumentos y prácticas organizativas que permiten a las Juntas continuar proyectando su trabajo desde una base más estructurada y consciente de su rol en el territorio.